Podcast 34. Violencia obstétrica

Violencia obstétrica

por Bihotz Mujeres en Onda

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Contamos con más de 30 podcast con información valiosa para ti. En estos podcast se tratan todos esos temas que como mujer te afectan e interesan. Hechos desde el corazón.

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Trascripción del podcast

 

Comienza Bihotz Mujeres en Onda aquí en Radio Onda Aragonesa. Soy Ariane Casal y hoy venimos con un programa cargadito, de los polémicos, de los que nos gustan, con mucha chicha… Así que, si no escuchas nuestro programa, si es el primero que escuchas, vas a tener en Ivoox y en Spotify una lista de podcast enorme, con muchísimos programas, con muchísimas entrevistas y con alguna que otra tertulia que seguro que te interesa. Así que no te olvides de revisar en Ivoox y en Spotify la lista de Bihozt Mujeres en Onda.

Como os decía, hoy jueves traemos un pedazo de programa, y es que vamos a hablar de violencia obstétrica. Sé que hace un tiempo trajo bastante controversia, hubo bastante movimiento en redes, bastante movimiento feminista y bueno, pues como no, vamos a traerlo aquí; vamos a traerlo a Bihozt Mujeres en Onda. Para ello, os voy a presentar a mis acompañantes de hoy, porque mucho nos tienen que contar. Una de ellas es Patricia Martinena, es psicóloga perinatal y directora de Espacio Materna.

Buenos días, Patricia, ¿cómo estás?

Patricia:  Hola buenos días, Ari, ¿qué tal?    

Gracias por acompañarnos, gracias por sacar este ratito para nosotros.

Y en las ondas a ver si me escucha. Hola Desirée, ¿cómo estás? 

Desirée: Hola, ¿qué tal? 

Ella es Desirée Meno, es profesora de enfermería de la Universidad Jaume I en Castellón y es miembro del Observatorio de Violencia Obstétrica en España. ¿Cómo estás? 

Desirée: Muy bien, gracias.

Gracias por sacar este ratito para nosotros. Y bueno, me comentabas que andabas con tos, así que no te preocupes. Cuando necesites tomar aire nos dices. 

Bueno, pues como os decía, queremos hablar de violencia obstétrica hoy, y lo principal que hay que hacer es definir qué es la violencia obstétrica. Cuéntanos, Desirée, ¿qué es la violencia obstétrica?

D: Antes que nada, me gustaría decir, porque siempre empezamos un poco así, que según el informe de la relatora especial de la ONU que sacó a la luz en el año 2019, todavía existe una falta de consenso a nivel internacional sobre el modo de definir y por lo tanto de medir la violencia contra la mujer durante la atención del parto en los centros de salud, pero bueno, a pesar de esta falta de consenso, sí que existen un montón de intervenciones, hay (inentendible 02:46) de definiciones, realizadas sobre todo en el ámbito legislativo y en la parte de Latinoamérica, que fueron como más pioneras en definir qué era esto de la violencia obstétrica.

Yo, si me permites, voy a compartiros la última definición que ha llegado a mis manos por parte de las propias valencianas que están proponiendo también la inclusión de la violencia obstétrica dentro de la legislación como un tipo de violencia contra la mujer, y según las Corts Valencianas,  se refieren a la  violencia obstétrica como aquella que sin el consentimiento libre, previo e informado en el marco de la definición de la Organización Mundial de la Salud, sufren las mujeres durante el embarazo. Y esto es importantísimo destacarlo, o el parto, yo añadiría el puerperio, porque nos olvidamos también de estas dos fases. Muchas veces cuando hablamos de violencia obstétrica pensamos automáticamente en el momento del parto, y en cambio, obviamos el embarazo y el puerperio… Al recibir las mujeres maltrato físico, humillación, abuso verbal o procedimientos médicos coercitivos o no consentidos.

Es importante, también, destacar que da igual a la definición de violencia obstétrica que nos atendamos, porque normalmente la inmensa mayoría de definiciones que existen y que yo manejo, tienen como una especie de dos denominadores comunes. Uno, es la pérdida de la autonomía por parte de la mujer en la que no se le permite decidir ciertas cosas, y la otra es la causa del daño; un daño físico, psicológico, emocional, sexual, que se produce sobre las mujeres. 

¡Madre mía! Sobre todo, de lo que has dicho que es muy importante todo. Hay una parte que a mí me parece de vital importancia y es cuando has dicho “libre”; una decisión libre. 

D: Libre e informada, evidentemente.

Y no condicionada podríamos decir. 

D: Totalmente, no condicionada y vamos a poner así cosas en concreto, ejemplos, para que sea más palpable esto. Si te dicen: “Bueno, necesitamos hacerte una cesárea por estos motivos, equis, equis, equis. ¿La aceptas?” Eso sería correcto; pero si te empiezan a coaccionar de cierta forma diciendo: “Si no te haces una cesárea ahora tu bebé puede morir. Si no aceptas ahora mismo una epidural, no sé si después te la podemos poner”. Y esas cosas es como no dar la información de la manera correcta y de cierto modo coaccionar a la mujer para que actúe de ciertas maneras, condicionada, efectivamente, por cómo la estás informando. 

Tengo aquí a Patricia que está como yo, asintiendo. Después de lo que nos ha contado Desirée, ¿qué aportarías tú aquí? Porque yo creo que había partes fundamentales cuando ha dicho el puerperio, por ejemplo, ahí las dos hemos movido la cabeza.

Patricia: Claro. Aquí Desirée dice algo muy importante que es que el término “violencia obstétrica” debería incluir toda el área perinatal de la mujer. Entonces, como bien dice Desirée, es el antes, el durante y el después… Y creo que en este sentido hace falta mucha educación sobre violencia obstétrica, sobre educación emocional, cómo tiene que ser el trato a la paciente para que tanto profesionales como las propias pacientes sean conscientes de que está sucediendo; tanto antes, durante como después. 

Claro. Creo que aquí, yo por lo menos lo veo así, una de las cosas que más miedo a mí por lo menos me da, es que está tan normalizado, no es apreciable muchas veces o en ese momento no es apreciable. 

P: Exacto. Nosotras en consulta lo que vemos muchas veces es que vienen las madres después de una intervención con la que se sienten con indefensión, se sienten un poco deprimidas, sienten que tienen ansiedad, sienten que algo no fue bien, pero como el bebé o la bebé está bien, o como ellas están bien… Escuchan mucho esta cosa de “bueno, por lo menos el bebé está bien…” Entonces, vienen un poco a consulta como diciendo: “Algo me pasa, pero no sé muy bien qué es”. Y es dentro de consulta cuando se les puede dar este tipo de información y cuando a veces se dan cuenta de que efectivamente han sufrido violencia obstétrica. Y esto tiene unas consecuencias emocionales, psicológicas, físicas que ellas en ese momento no pudieron identificar, pero que ahora después en el puerperio van integrando. 

Claro a mí me choca, porque sí que es verdad que…

Voz: Recibimos mensajes de las líneas abiertas que tenemos, ese 680 88 82 87. Nos dice Mafer: “¿Que os parece con ocho centímetros de dilatación si no te pones la epidural no entra tu marido?  Y así una hora…”   

Vamos a dejar los casos para después, porque yo creo que aquí hay una parte que es vital y es que empecemos a darle visibilidad y a desnormalizar eso, que yo creo que hay que empezar por ahí.

Hablábamos de que no nos damos cuenta de esa violencia obstétrica, de que son pequeñas y yo creo que está. Un poco lo que decía Desirée, la parte física y la parte verbal que yo creo es aquí donde está muchas veces el hincapié y se ponía esa coacción de: “Si no te pones la epidural ahora luego no te la vas a poder poner”. “Hay que sacarlo ya porque llevas aguas sucias”. “Tienes que ponerte oxitocina porque si no…” Podríamos poner muchos ejemplos. No sé si a vosotros os ocurre alguno que pase más desapercibido, porque sí que es verdad que yo creo que una de las partes fundamentales es esa presión que sentimos y esa vulnerabilidad en ese momento.

D: Totalmente de acuerdo. Hay ejemplos y hemos visto algunos durante la pandemia, y seguimos viviéndolos tristemente dos años después… Durante la pandemia, por ejemplo, no permitir el acompañamiento de las parejas o de la persona que la mujer crea conveniente durante las ecografías. Esto puede parecer banal y obvio en este momento de pandemia, pero claro, es que llevamos un bebé dentro, un bebé que nos importa, que me importa su salud… Y se han visto casos muy crudos durante la pandemia de decir “este bebé está muerto”, y decírselo en estas palabras… Estar tu sola en esa consulta y a ver como lo digieres. Sales de esa consulta con la cabeza gacha y ya ves cómo te enfrentas al mundo después de esto completamente sola. 

Yo creo que aquí muchas mujeres podríamos… No es que podríamos, es que de repente nos vendrían esos flases de nuestro embarazo, de nuestro parto, de nuestro puerperio que estábamos hablando y diríamos: “¡Ostras! Es que a mí me ha pasado eso…” Pero nadie nos lo ha dicho antes; esa información no llega antes.  

P: Claro. Yo creo que aquí por eso es tan importante la divulgación del término y del concepto de violencia obstétrica, y también de que la gente sepa que existe a nivel divulgativo popular, pero también a niveles de divulgación médica científica. Y de ahí un poco se van rescatando diferentes estudios tanto del observatorio donde está Desirée, como diferentes estudios que se han hecho en tanto en España como en el mundo. En el 2021 se hizo este gran macro estudio en España, donde los resultados que se obtuvieron era como que un 67% de las mujeres en España sentían que habían sufrido violencia obstétrica. Y muchas de ellas se dan cuenta en el momento en que se realiza ese estudio, ósea, es cuando voy a preguntarte: “¿a ti te han realizado esto? ¿Te sentiste así? ¿Te hablaron de esta forma? ¿Sentiste un trato de tipo de infantilización o paternalista de tipo más hacia humillaciones?” Y un 70% de mujeres casi en España dicen haber sufrido este tipo de conductas y de trato.  

Yo sí que es verdad, hablando sobre lo que dices tú, hay un ejemplo e invito a que todo el mundo que vea esa serie, la serie se llama Madres. Hay un capítulo en el que se habla de violencia obstétrica, de cómo lo siente una paciente antes, durante y después y como busca esa red de apoyo. Busca esa red de “vamos a denunciar esto, vamos a ponerle voz y demás…” Y hay alguna de las actrices que participan, que hacen muy bien su papel, y que sale ese papel de mujer: “No. A mí no me ha pasado, a mí no me ha pasado…” Y después de ponerle conciencia, que yo hago mucho hincapié en esta palabra, se da cuenta de que realmente sí que le ha pasado, de que ha habido esa parte de no información, esa parte de verbalización, todas esas fases que pasan.

Si que es verdad que respecto a lo que estamos hablando, a mí me hace pensar e intentar empatizar en el otro lado, en la otra acera. ¡Guau!, entonces, ¿qué estamos diciendo?, ¿que los sanitarios son violentos?  ¿Cómo lo viven, Desirée, esa parte? 

D: Esto es importante  destacarlo, esa parte de los profesionales. Para empezar, me gustaría hablar también un poco de la conciencia, de la gravedad de algunas prácticas que tienen los profesionales. Yo creo que esto va muy también en línea del grupo profesional al que pertenezcas, yo creo que sí, que cada vez se está más consciente de algunas de las cosas que las hacemos y cómo las hacemos, pero algunos sectores son más conscientes y más receptivos que otros al hablar del término y de las consecuencias. Pero también te digo que para las personas que defendemos este término, la violencia obstétrica  instaurada de la manera en que lo está dentro del sistema sanitario, somos perfectamente conocedoras de que estas personas, estos profesionales que se dedican a la sanidad,  también, son víctimas propias del sistema; un sistema que no les permite trabajar como desean, que les otorgan un tiempo “equis” para trabajar por pacientes… Por ejemplo, las consultas de atención primaria tenemos “equis” para trabajar o a la hora de atender los partos, o la hora de lo que sea… Víctimas también de un sistema educativo, transversal desde la infancia hasta la universidad, donde no existe una formación con perspectiva de género. Falta de pensamiento crítico o falta de uso de la evidencia a nivel, también, formativo. Todo este compendio de cosas hace también que los profesionales se vean inmersos en unos sistemas que les obliga a trabajar de una manera que no les gusta trabajar, pero no encuentran alternativas. Hay profesionales realmente que se salen del sistema porque no pueden seguir trabajando así, y otros en cambio, se quedan, trabajan. Y sobre ellos y ellas, también, hay sus consecuencias como trastornos de estrés postraumáticos secundarios a traumas primarios debidos por mujeres, y esto también está descrito dentro de la literatura científica, por ejemplo. 

Si es que me parece una parte muy importante, porque parece que estamos hablando de la violencia obstétrica y estábamos metiendo a todos en un saquito. Estamos diciendo: “sois todos unos violentos”, cuando realmente ahora mismo, creo que valga de ejemplo, tu estas poniéndole voz a la violencia obstétrica y eres enfermera y sabes que existe… 

D: Correcto. Podemos hacer un paralelismo con la violencia machista y que seguro se entiende muy fácilmente también. Cuando decimos que los hombres maltratan, decimos que todos, absolutamente todos y cada uno de los hombres maltratan, pegan, matan a las mujeres… No. Decimos que las mujeres en su mayoría son víctimas de hombres cuando hablamos de violencia machista. Lo mismo sucede con la violencia obstétrica, decimos que todos los profesionales son violentos o nos maltratan y nos lo hacen conscientemente, adrede… No estamos diciendo eso, estamos diciendo que han sido educados, han sido formados dentro de un sistema determinado que le ha enseñado a actuar así. Que esto se puede cambiar y que están inmersos dentro de un sistema que de cierta forma les obliga a trabajar así.   

Hablabas de distintos perfiles sanitarios donde se veía más violencia que en otros. ¿En cuáles de ellos?

D: Bueno, cuando les preguntamos a las mujeres en los estudios sobre quien te ha dicho qué y cómo te lo ha dicho, generalmente señalan a dos perfiles claros: uno es el ginecólogo o ginecóloga y la otra es la matrona. Esto es lógico, estos dos perfiles profesionales son los perfiles que atienden esta gran parte de vida sexual y reproductiva de la mujer, pero claro, nos sorprende, porque cuando realizamos esta encuesta, por ejemplo, también aparecían profesionales como el anestesista, teniendo en cuenta que, en España, la figura del anestesista a la mujer tiene un contacto previo si es un embarazo completamente sano, normal y se desarrolla fisiológicamente… La mujer embarazada ve en un momento puntual durante ese embarazo al anestesista y posteriormente si lo requiere, lo necesita y lo quiere durante el parto. Es decir, que con dos intervenciones muy puntuales señalas a una persona. “Como esta persona no me ha informado bien, me ha infantilizado, no me ha informado adecuadamente, no me ha permitido expresar mis dudas o mis miedos…” Es fuerte. También depende un poco del ámbito, porque, por ejemplo, la planta de maternidad durante el puerperio primario se señala más a enfermería que a las matronas, o a los ginecólogos en atención primaria. Y hablando de la fase materna, se señala muchísimo a los pediatras de “no me han informado, obvian mi lactancia, no quiero, no me informan adecuadamente, me dicen que es igual un biberón que una lactancia materna…”   

¿Meteríamos también ahí la violencia obstétrica? 

D: ¿En cuanto a la lactancia materna te refieres? 

En cuanto a pediatría, lactancia materna…

D: Yo creo que allí hay un gran debate también. Pero si me preguntas a mí, personalmente, sí que la metería. La lactancia materna forma parte de la vida sexual y reproductiva de la mujer. Si nuestros pechos producen leche porque hemos tenido un embarazo previo y, además, tiene consecuencias en la salud de la mujer y del bebé a corto y a largo plazo de esa lactancia materna, por lo tanto, entiendo que es parte también de esta área obstétrica que tenemos que tener en cuenta cuando hablamos de violencia obstétrica.  

Quiero hacerte la pregunta de la mejor forma posible, porque sí que es verdad que con el tema de la lactancia materna hay mucha desinformación. El personal sanitario no está formado. Con lo cual, ellos informan de una forma, lo que tú dices, ha sido instaurada en ese centro de salud probablemente, en ese hospital… ¿Ahí crees que esa desinformación también es un tipo de violencia obstétrica? 

D: Yo creo que forma parte de esa falta de perspectiva de género, porque es que no hay investigación, por ejemplo. Hay muy poca investigación alrededor de la lactancia materna.

¿Y esto por qué sucede?

Pues sucede porque es cosa de mujeres y como todo en las mujeres se ha investigado poco, y lo poco que se ha investigado a veces se ha investigado regular, por no decir mal. Vamos a decir regular. Entonces, se obvia la industria de la alimentación, por ejemplo; sabemos también que es muy poderosa, que tiene mucha influencia a nivel de alimentación. Por supuesto, quiero incluir y hay que tener en cuenta también que se transgreden muchas veces algunos límites éticos que no se deberían hacer cuando hablamos también de la industria y de la lactancia materna. Entonces, pues claro, que una mujer de manera voluntaria e informada y libre decida que quiere amamantar a su bebé y que lo único que encuentra cuando entra al sistema sanitario a pedir ayuda, por el motivo que sea, sean trabas y problemas y un biberón tras otro. Efectivamente no se le está atendiendo a la mujer como necesita o como desea.    

Gracias por contestar. También, necesitábamos decirlo, ósea, cuando lo has verbalizado, necesitaba ponerle esa voz, esas explicaciones que has dicho, porque creo que al final, la desinformación, el informar erróneamente por no saber hacerlo bien, no exime de que no lo estés haciendo mal, es que al final, estás ahí para cubrir esa necesidad que esa mujer tiene.

Patricia, cuéntanos tú, ¿cómo llegan a consulta cuando pasan todas estas cosas? Cuando de repente yo creo que tienen ese punto de no me “encuentro bien, esto no es como yo creía que iba a ser, me ha pasado algo, algo está reflejando mi cuerpo…” Yo creo que muchas veces esa sensación, ese algo está haciendo mi cuerpo que exteriorice de alguna forma en la que no me siento bien, pero todo está bien es como que para la galería todo está bien. 

P: Pues efectivamente tal y como cuentas. Muchas veces las madres que llegan a consulta vienen somatizando, porque están con algún síntoma psicosomático que ellas no acaban de identificar del todo. Y un poco lo que decía antes, la bebé o el bebé están bien, la criatura está bien, la madre también, hay esta parte a nivel psicosocial que un poco te anima a disfrutar de la maternidad, del parto, de esta idea más romántica y es como que no hay un espacio; las mujeres no encuentran bien este espacio como para poder llorar un parto traumático, llorar una lactancia fallida, un trato “equis” en el hospital o en el centro de salud… Como que esto no se le permite.

Nosotros, como decía antes, nos enfocamos un poco en el periodo perinatal, entonces, llegan madres para formarse tanto a nivel del periodo prenatal en el preparto como en el posparto. Sí que vemos que las madres que se informan y que se forman, de hecho, esto fue una de las conclusiones del estudio del año pasado de violencia obstétrica en España, que sí que es verdad que las mujeres que reciben más trato, más información antes del parto, después, son más propensas a identificar esta violencia obstétrica. Entonces, a veces, son las que te vienen entre comillas, peor, pero es precisamente porque tienen esa consciencia y van al parto informadas sabiendo lo que quieren, sabiendo lo que necesitan y parece que cuanto más te informas peor; más problemas das, y es precisamente lo contrario, que hay una mayor sensibilidad, hay una mayor consciencia y hay una necesidad que está más conectada con lo que verdaderamente necesita el bebé. Porque a mí uno de los trabajos más importantes que creo que hacemos nosotras en materna es darles valor a todas esas emociones, todos esos sentimientos que tiene la madre antes, durante y después del parto. Vienen porque nacen de un origen neurofisiológico, biológico, hormonal y se puede explicar a nivel físico bajo esos conceptos, pero no haría falta tener que explicar que las oxitocinas, que la prolactina… No tendría que hacer falta. Simplemente con escuchar las necesidades de la madre tendríamos que dar por supuesto esa necesidad, de la madre que está enfocada en tener un parto más sano, más fisiológico, cuidar mejor del bebé, vincular mejor con el bebé, tener un mejor apego después… Entonces, parte del trabajo que hacemos nosotras es un poco que la madre identifique, bueno, que quizá lo que le haya pasado haya sido un maltrato por parte del sistema sanitario.

Que duro suena.

P: Sí. Suena muy duro, pero bueno, a veces la madre necesita llorar el parto, identificar todo eso que ha pasado y después un poco lo que comento, dar el valor necesario, constructivo a que todo esto que le está pasando verdaderamente tiene unas consecuencias muy buenas para su bebé y para ella. Ella quiere un parto fisiológico, o quiere amamantar, o quería un piel con piel, ósea, hay un montón de necesidades que tiene la madre que están enfocadas en mejorar el vínculo y el apego con la criatura. 

Claro. Al final, estábamos hablando de que cuanto más informada estás más problemas das, porque sabemos, y hemos estado hablando antes Patricia y yo un poquito, que uno de los primeros baches en que se encuentran las madres, y es un bache en el cual ya te sientes prejuzgada antes de nada, es cuando tú decides “quiero tener voz en mi parto y para ello el sistema me dice que tengo que presentar un plan de parto” y y justo antes de presentar tu plan de parto ya recibes comentarios de: “A ver que tal. A ver si te lo aceptan…” Dices: “Pues no me estáis animando a presentar el plan de parto…” 

P: Claro. Aquí Desirée tendrá mucho que decir, porque además… Bueno, en Castellón, hay un hospital maravilloso que muchos conocemos…

 

Y que yo tengo que decirlo desde aquí, alguna loca como yo ha dicho: “No, no, no. Yo me voy a dar a luz allí y busco como sea la forma…”   

P: Desirée nos contará cómo es su experiencia allá, pero es verdad que nosotras aquí tenemos que ser también realistas y muchas veces cuando una madre nos viene y nos pregunta: “¿Qué hago, presento el plan de parto, no lo presento? Es que me han dicho esto… Que a veces lo presentas…” Pues bueno, nosotras aquí en Zaragoza, tanto en el Servei como en el Clínico, hay matronas y obstetras muy concienciados con este tema y que aceptan de mil amores un plan de parto con las necesidades que sea, pero es verdad que queda una cierta parte de esos trabajadores del sistema sanitario que igual no lo reciben tan bien, y de ahí que las madres a veces sean reticentes porque les ha llegado a oídos que “¡Uy!, pues yo presenté el plan de parto y fue peor…” Y creo que todavía en este sentido hay mucho trabajo, hace falta hacer mucho trabajo para que tanto pacientes como sanitarios, todos, estemos como concienciados de que el plan de parto no tendría que hacer falta, pero ahora hace falta porque realmente no se cumplen los requisitos que la madre necesita.

Ahora estabas hablando de… Sobre todo cuando has hecho hincapié  a los hospitales, estamos hablando de hospitales públicos y se me genera una duda y es: ¿Hay diferencia entre  violencia obstétrica en un público y en un privado? Desirée, ¿hay algún estudio que diferencie en cuanto al tema de que haya más en uno que en otro, el concepto?  

D: Sí. Totalmente. De hecho, nosotros publicamos un estudio, que lo publicamos en tres partes por el volumen de respuestas que se obtuvo durante la encuesta. Era una encuesta online que lanzamos para preguntar a las mujeres qué opinaban sobre la violencia obstétrica, si creían que la habían sufrido y en qué intervenciones. La habían sufrido y la verdad es que nos abrumó el volumen de respuestas que tuvimos. Esto nos habla de una buena difusión por nuestra parte del cuestionario, estamos de acuerdo, pero también de la necesidad que las mujeres tenían de expresar esto, de manera totalmente anónima en un cuestionario, y sí que hay diferencias. Publicamos los resultados en tres partes como te digo, de este estudio. En la segunda parte hablábamos justo de violencia obstétrica en España parte 2, intervencionismo y medicalización, y allí, analizamos también en esas intervenciones y en esa medicalización del parto en España, hablamos o diferenciamos en los análisis estadísticos entre privado y público y la verdad es que los resultados como que hablaban por sí solos:

– En la parte sanitaria privada era donde las mujeres habían percibido más violencia obstétrica, mucho más intervencionismo, mucha más medicalización del parto.

– En segundo lugar, se encontraba en el público, el ser atendida en un público.

– En tercer lugar, había una opción de responder donde hablábamos de cuando una mujer decide hacerse, por ejemplo, el control ecográfico en el privado y luego va al público a parir, o al revés, yo me hago los controles ordinarios en el público porque está todo bien reglado y yo estoy de acuerdo, pero luego prefiero parir con mi matrona o con mi gine privado porque me siento más cómoda, y en ese punto, ahí, es donde menos violencia obstétrica  recibían y donde menos intervencionismo y menos medicalización del parto recibían.

Volvemos a esta parte de empoderamiento, de conciencia, de que hablabais antes con Patricia, de la conciencia que tienen las mujeres sobre los partos, en las decisiones que toman de manera previa. Fijaros que cuanto más empoderadas están, a lo mejor, menos intervencionismo reciben, pero si reciben violencia obstétrica o si perciben violencia obstétrica. Luego pueden estar peor como bien decía Patricia también.

Sobre el plan de parto que estabais hablando, es que no puedo dejar de hablar un poco del plan de parto como herramienta para que las mujeres expresen lo que necesitan durante su parto, antes de su parto. ¿Quiere decir el plan de parto, que lo que hay allí escrito se tiene que cumplir? No. No es necesario. A veces durante un parto las cosas son cambiantes, pueden fluctuar y se tienen que tomar ciertas decisiones en el momento, pero generalmente cuando te entregan un plan de parto y tu lees la línea general del parto, si es un parto más respetado fisiológico y tal, o si quiero la epidural, me gustaría no sentir nada, tú ya ves por donde va esa mujer. Sobre esto, quiero decir, que esta parte de rechazo absoluto a los planes de parto parece que se empieza a superar un poco, pero bueno, todavía hay muchísimas mujeres, se entregan muy pocos planes de parto, los que se entregan mayoritariamente muchas veces no son respetados, las mujeres se sienten juzgadas por entregar sus planes de parto…

Esa era la palabra que yo estaba buscando antes que no me salía. Se sienten juzgadas y muchísimas. 

D: Muchísimas se sienten juzgadas. “¿Tú me vas a decir a mí lo que hay que hacer?” o “¿Qué te has creído, que esto es supermercado y puedes elegir a la carta?”

Esto los sistemas también lo conocen muy bien y la legislación (inentendible 31:54), la evidencia científica nos avala a las mujeres sabiendo que es muy recomendable presentar un plan de parto y que ese plan de parto se integre a la historia clínica de las mujeres de manera previa al parto, por ejemplo. Y como las autoridades también lo saben y los sistemas también lo saben, pues crean estos planes de parto muchas veces estandarizados, cerrados.

No sé allí en Aragón, pero la comunidad valenciana, por ejemplo, en nuestra cartilla de seguimiento del embarazo tenemos un plan de parto también para rellenar, pero este plan de parto es una serie de tips, una serie de crucecitas que puedes hacer de: “deseo que me hagan la episiotomía, no deseo. Quiero tener un acompañante…” Cosas muy básicas y obvias que deseas en un parto. Pero ya que aprovecho este altavoz para decir que podemos escribir un plan de parto de nuestro puño y letra, abierto, con nuestros deseos, con: “no quiero que me llames mami”, por ejemplo, “porque no soy tu madre, tengo mi nombre…” Es una de las cosas que yo pedí, por ejemplo: “No me llames mami, me siento muy infantilizada cuando tu adulta me estás atendiendo a nivel sanitario y me llamas mami, me sienta fatal. Soy Desirée, me puedes hablar por mi nombre, por favor”.  

Que gran valor a ese ejemplo para ver una violencia obstétrica tan pequeña. Tan pequeña en el sentido que pasa tan desapercibida, porque acabo de tenerle consciencia yo en ella, ¿sabes?

D: Bueno, hay gente que esto no lo vivirá como una violencia, simplemente como un gesto de cariño y está perfecto también, pero si yo lo recibo mal tienes que respetar esa parte, por ejemplo. Si yo no quiero que tú me llames mami no tienes por qué hacerlo.

Qué bueno, la verdad, que al final, ponerle valor a estas pequeñas cosas… Sobre todo, creo que es una cuestión de escuchar esas pequeñas cosas que pasan tan desapercibidas, ósea, porque es que son muchas las que pasan sin que las veas, y, sobre todo, invito a toda la que nos escuche, no sé si estoy haciendo una buena invitación, Patri, tu luego me lo dices, porque igual no es bueno hacer, pero sí que recuerde cómo fue, cómo se sintió y si vivió esas cosas, porque al final, luego, puede ser que eso se vea desencadenado en otros comportamientos que vayan más adelante…  

P: Totalmente. De hecho es lo que os contaba, que muchas veces  las mujeres vienen y no saben muy bien que les pasa, tampoco han contado mucho el parto, no se atreven muy bien a abrirse de verdad y en cuanto les das la opción simplemente con alguna pregunta abierta o con alguna devolución tipo “vaya, pues que sola te debiste sentir”, o “vaya, me parece muy duro que tuvieras que hacerlo sola”, no sé, con algunas devoluciones que son muy sencillas y ahí la madre se pone a llorar o te dice: “Pues sí es verdad, nunca le he contado esto a nadie porque no me he atrevido…” Entonces, es muy importante que puedan hablarlo, que puedan contarlo con personas que sean receptivas, que este es uno de los problemas que a veces no hay esa recepción por parte del médico de cabecera o pediatra, pareja, padre… 

Sobre todo, quería hacer hincapié a la social, que parece que estamos hablando sólo de la parte profesional pero también tenemos una presión social que hace que no podemos tomar ciertas decisiones, porque nos va a juzgar. Y lo voy a decir muy en alto, yo fui muy juzgada cuando dije que quería dar a luz en una bañera o que quería dar a luz en casa, era como: “¿Pero tú estás loca?”  

P: Yo creo que la violencia obstétrica o esta parte de juzgar a la mujer, general, está dentro de las instrucciones, pero también a nivel social, y parte un poco de esta idea, de que las mujeres como que todo nace de un capricho mal informado, de repente se me ha cruzado el cable como dar a luz en casa…  Y hay una cosa que ha dicho antes Desirée que me gustaría rescatar que dice: “esto parte casi desde la cuna”, porque somos educados al final, y aquí ya me voy un poco por los cerros de Úbeda, pero somos educadas en un contexto educativo, social, profesional, en el que efectivamente se nos da muy poca libertad a decidir, a equivocarnos, a informarnos, a dudar, a decidir… Entonces, desde aquí se podría hacer un gran trabajo también, desde las escuelas infantiles.

D: Las mujeres vivimos también con mucha culpa, y esta culpabilidad que supongo que seguro que Patricia lo ve en la consulta también muy habitualmente, esta culpabilidad de “qué habré hecho yo”, “seguro que en algún momento hice o dije algo que no tocaba y por eso me pasó lo otro…” Esta culpabilidad también es que tal y como está diciendo Patricia, la mamamos desde la cuna a nivel social las mujeres y luego tienes las consecuencias. 

Se ha incorporado al programa, porque yo he necesitado que viniese, porque hace unos cuantos programas estuvo, nos contó su parto, nos contó en la situación que estaba, ella es Nina Esmurcia. Es una mujer mega valiente y encima es trimadre. Mega valiente y trimadre que eso ya es lo más. Ella tuvo un parto con bastante violencia obstétrica, mucha… Y como la siguiente pregunta que yo quería hacer era: ¿Qué pasa cuando pongo consciencia y sé que ha habido violencia obstétrica? ¿Qué puedo hacer? Sí que me gustaría ver eso después, si nos das un breve resumen, Nines. Vamos a poner lo más de lo que pasó, que sé que hay mucha chicha, pero cuéntanos, ¿cómo vives tu parto?, ¿qué pasa y qué pasos estás tomando después?, sobre todo, ¿en qué momento está ahora? Porque hablamos que esto ha pasado ya dos años… ¿En qué situación está?, para que también demos visibilidad de qué hay que hacer una vez que tú pones consciencia, ves lo que sientes, admites que hay violencia obstétrica y dices: “Vale, esto no se puede quedar aquí”.  

Nines: Yo te cuento desde que salí del hospital.

Yo tardé un año en darme cuenta… A ver, sabía. Estaba muy claro que era violencia obstétrica, porque de hecho yo el mes que estuve allí ingresada varias enfermeras no te lo decían claramente: “Pero, ¿tú crees que ha habido negligencia Nines?” Y yo: “Hombre, pues creo que sí”. “Pues no lo dejes estar, ¿vale?”

Yo creo que una de las cosas más importantes que igual hay que reflejar, para que también Patricia y Desirée se pongan en tesitura, es que a Nines le hacen firmar un documento que ella nos decía que en la propia firma se veía que ella no podía firmar, ósea, ella no estaba siendo bien informada en ese momento en el cual tú admitías someterte a algo…

N: A mí me provocaron un parto que está en dudosa todavía, porque no tenemos claro por qué se provocó. Hicieron una cesárea de urgencia porque el útero reventó y hubo sufrimiento fetal, la niña tardó en respirar varios minutos y yo me empecé a desangrar y no se dieron cuenta… Entonces, según el informe pone que yo entré en coma… Está tachado a boli, no sabemos si yo entré en coma, yo sé que perdí la consciencia durante varias horas… Me desperté con convulsiones y en ese momento me hicieron firmar varios papeles. Entonces, claro, ahora cuando yo tengo todos los informes se ve claramente los papeles que yo firmé en ese momento, porque no es mi firma, se puede parecer, pero no era yo. 

Eso sobre todo para ponerlo un poco en tesitura, para el programa, para lo que nos va a contar ahora.  Y el tema de la penicilina… La ficha de Nines decía que era alérgica a la penicilina… 

N: Sí, me intentaron dar penicilina y yo estaba sedada. Oí el nombre del medicamento y claro, en ese momento yo no podía reaccionar porque no me salía ni el nombre… Yo solo decía que no. Mi pareja decía: “Pero es que te lo tienes que tomar”. Y yo: “No, no”. Hasta que él no sé cómo, porque me miró a los ojos y me dijo es penicilina y yo asentí…  La respuesta de la médica fue: “Pues llevo media hora viendo que le doy…” Como: “¡Joder!, me va a joder el día”.

P: La culpa es tuya por ser alérgica a la penicilina… 

Exacto. Entonces, tú te tardas un año en darte cuenta de todo esto y, ¿que pasos empiezas a dar? 

N: Entonces, me puse en contacto con El parto es nuestro, ellas me recomendaron una abogada, es Emilia de Sousa, y bueno, me puse en contacto con ella y empezamos a pedir documentos… Sí que está todo parado, me dijeron que era un proceso de cinco años… Pudimos presentar la denuncia porque con el COVID se aplazaron todos los trámites burocráticos, pues estábamos en tiempo de presentarla. 

¿Tenemos un tiempo para presentar una denuncia?

N: Sí. Creo que es un año o un año y algo… Yo estaba en el límite,  pero como había pasado lo de la pandemia, entonces, habían retrasado, habían ampliado el plazo. 

P: Aquí, perdón, me gustaría hacer un inciso, porque yo me encuentro muchas veces con madres que acuden a consulta mucho tiempo después, y esto creo que es algo que a nivel legislativo se debería poner un foco ahí, que pasa muchas veces con todo tipo de violencias, pero que no es algo de lo que la mujer sea capaz de darse cuenta en el momento. Entonces, es como que este propio sistema sanitario un poco se…

Respalda

N: Claro, porque la mujer no puede presentar denuncia, no va a lugar, no lleva a ningún sitio… Y realmente es que se necesita a veces años para que la mujer se dé cuenta de esto y para que se anime también, porque, bueno, no te voy a contar nada nuevo, pero para la gente que nos esté escuchando, pues esto lleva un proceso emocional, psicológico, muy duro detrás, para lo cual, hace falta tener una fuerza y un apoyo emocional, un sustento importante para animarse a hacerlo. 

Que conste que en el anterior programa donde Nines contó todo su parto, estábamos aquí con un moco colgando, llorando… Ella estaba entera, que decíamos: ¿Pero cómo puedes estar tan entera? La fortaleza de poder hacerlo, sobre todo dar visibilidad a que se pueda hacer, que necesitas el tiempo y darle voz también a esa gente que dice “es que estoy sola”; lo que hablábamos antes Patricia y yo de esa red, de buscar ese apoyo, porque al final, es una parte muy importante no sentirte sola.  

N: Por supuesto, es lo más importante. Y luego cuando dicen tiempo: “cinco años”. Me da igual, no tengo ninguna prisa, ya está, cuando sea será. Yo lo que necesito son respuestas, me da igual ahora que dentro de cinco años, que dentro de diez…  

Yo sí que tengo una duda, no una duda, quiero que tu respondas, ¿por qué les denuncias, que buscas con eso? La hago porque sé que habrá gente que se la esté pensando, que la tenga en su mente y creo que es importante que alguien como tú, que lo has hecho, les dé la respuesta. 

N: Hay veces que dicen “económico…” Yo de económico no tengo ningún interés, ósea, al revés, no es por lo económico. Me han dado unas facilidades de pago para pagar la abogada que está muy bien… Digo: “Bueno, que pierdo tres mil… ¡Oye!, los pierdo”.

¿Pero que necesito?

Sobre todo, respuestas, que me expliquen por qué, porque no lo entiendo, no entiendo por qué se provocó un parto… Que venía un embarazo normal, con una niña en su peso normal  y con todo normal… Y luego por qué se me abandonó durante 24 horas cuando yo pedí en varias ocasiones que el médico viniera y no venía, les pedí que me quitasen la medicación en varias ocasiones y no me la quitaron… Y yo ahora pienso y digo: “Si supiera que era tan fácil como meterme los dedos y sacarla… Lo hubiera hecho, la hubiera sacado yo”.

Yo sí que es verdad que cuando hablo de violencia obstétrica, con la experiencia, y supongo que aquí Nine es igual también, tenemos esa otra posición, que en su día además lo dijimos. Me parece fundamental, y aquí quiero que tanto Desirée como Patricia den voz y vean cual es la mejor opción: es la pareja. Porque al final, nosotros estamos en un punto súper vulnerable… En mi caso, yo plantee mi plan de parto, me gustaría que fuese así, un plan de parto, no como decía Desirée, de sí o no, sino redactado. Me gustaría así, sería tal… Pero te metes en un círculo en el que tiene que ser ya, corre, corre.

Antes le contaba a Patricia mi primer parto, las horas de expulsivo las cubrí todas con aguas negras… Trece horas de parto… Y resulta que el segundo parte corre, corre, viene con aguas negras… No me cuadraban a mí las cosas, pero no estás en un momento en el que puedas pensar. Con lo cual, la pareja que tienes al lado, ¿puede hacer algo? ¿Debe hacer algo?

P: Has dicho una cosa muy importante: “estás en un momento en el que no puedes pensar”. No puedes ni debes pensar. Entonces, esto creo que es parte de la educación que deberíamos tener todos, sanitarios, madres, padres… Para saber qué necesitamos durante un parto. Y es esta parte que ya se ha estudiado muchísimas veces, como decía Michel Odent: “El neocórtex tiene que estar dormido”. Y el neocórtex se encarga de todo esto, pues de pensar, de hablar, la parte del lenguaje… Entonces, esta parte es muy importante.

Nosotras en el preparto lo que hacemos es preguntar directamente a la pareja como se ve para hacer de escudo protector o de portavoz, para que de voz a la madre y que pueda ser mediador entre el sistema sanitario y la madre que debería estar en su planeta parto, a su bola, que es donde mejor va a estar para poder dar a luz de forma fisiológica normal. Entonces, nosotras lo que hacemos es preguntar directamente al padre, que luego una vez allá vete tú a saber lo que puede pasar… Pero porque hay muchas veces que los padres dicen: “Mira, yo no me veo capaz, yo es la primera vez, yo tengo miedo…” Y ahí está muy bien que entonces la madre pueda tener la opción de elegir un acompañante diferente, ósea, que le pueda acompañar su pareja, pero que pueda estar también acompañada, por ejemplo, por la figura de una Doula, una amiga, la madre… 

Alguien que le dé ese soporte.    

P: Eso es. Que pueda dar ese soporte y que pueda estar un poco más fuera de ese planeta parto donde la madre debería encontrarse.

Claro. Ahora con lo que estabas diciendo me viene a la cabeza y pienso en Ezequiel. ¿Llegan hombres con problemas por una violencia obstétrica?  

P: Muchos. Claro. Dentro de las consecuencias se habla siempre de la madre… Sobre todo, de la madre se habla poco de las consecuencias que tiene todas esas cosas para el bebé y el padre no pinta nada…

No está. El padre, pareja, aquí no hay nadie… 

P: El padre, la madre, la pareja… Exactamente. Generalmente no se da voz y nosotros tenemos muchos padres que realmente han sufrido mucho, pues de ver sufrir a su mujer, del estrés postraumático que se genera después, de las consecuencias a nivel de pareja, porque hay muchas mujeres que presentan muchas secuelas físicas y emocionales, por ejemplo, en una esfera tan íntima como es la esfera sexual y que luego esto trae verdaderos problemas en la pareja. Pero el padre también muchas veces puede venir con sintomatología de estrés postraumático, con sintomatología depresiva, con mucho sufrimiento… 

N: Si me dejas decir, ya que has nombrado a Ezequiel, yo creo que él psicológicamente lo ha llevado peor que yo. Yo también te digo, muchas veces me dicen: “Es que tienes que darte cuenta”, o “tienes asimilar lo que ha pasado…” Y a veces yo digo: “Pero es que quizá ya no tenga nada que asimilar, es que yo lo viví de otra manera”. Porque claro, tú estás con la oxitocina a tope, me metían a la UCI y yo iba gastando bromas a la gente, yo le decía “Oye, que no habéis cumplido mi plan de parto” e iba todo el rato bromeando… Y claro, ellos me miraban todos con una cara que ahora entiendo por qué… 

Bendita oxitocina. 

N: Y Ezequiel sin embargo estaba que no sabía si se tenía que volver a casa solo… A veces lo hablamos y él llora y yo me siento más fuerte. Me siento más fuerte porque no lo viví desde su lado, lo viví desde el mío. Entonces, yo lo viví diferente, yo siempre estaba sonriendo, me estaba muriendo, entonces claro…

Yo le he preguntado porque la pareja que tengo al lado puede decir que el segundo parto fue el peor día de su vida… ¡Ostras!, cuando pones consciencia de que alguien te diga… Uno, que no lo sacó él. Ósea, que la encargada de sacar al bebé fui yo… Y que para él fue el peor día de su vida… ¡Guau! ¿Qué viste? Ósea, yo estaba ahí… Un poco lo que dice Nina, yo estaba allí y tampoco lo viví así. ¡Ostras!, que impactante que tampoco se les da voz a ellos, que tampoco hay una asistencia para ellos, que tampoco hay información para ellos, para la pareja… 

P: Yo creo que es parte de este sistema, voy a poner esta palabra así tan trillada, pero de este sistema patriarcal que hace que las mujeres no tengamos esta consciencia… Pero también, históricamente, que los padres estén como de lado en el momento del parto, y en realidad, esto no hace más que dar otra vuelta a la rueda de “el padre no pinta nada”. Precisamente lo que queremos reivindicar es esto, que el padre es tan importante, el padre o la madre, el acompañante, es tan importante; la persona que no esté gestando, que puede ser eso, el papá o la mamá, pero que es tan importante que haya una persona al lado que también esté informada, que también pueda tener su soporte emocional… Y esto es importante para romper de una vez esta rueda del patriarcado, de esta violencia.  

Claro. Sí que es verdad que hemos hablado de números, antes ha dicho Nines: “Bueno, pierdo tres mil euros con la abogada y ya está. Los pierdo y ya está”, pero claro, esto Nines lo tiene como decir: “Pues ese gasto de la abogada yo podría”. Y aquí yo creo que todas las mujeres podríamos empezar a poner gastos añadidos a una violencia obstétrica… ¿Quién se hace cargo de eso? Porque yo le puedo pasar los recibos del fisio…

No hay nadie a quien le podamos decir: “Hola. Mira, es que por culpa de esto…” Ósea, ¿qué gravedad tienen las acciones? Al final, deberíamos hacer lo que hace Nines, que es denunciar, pero tenemos cinco años y yo recuperarme en cinco años no me va del todo bien… Igual mejor antes. Claro, es que esto es un constante:

1. Parte emocional que necesita soporte.

2. Parte físico. Que no te recuperas en cuatro meses como se propone con una baja…

No sé, Desirée, ¿hay algo en lo que se pueda dar soporte para después a nivel gubernamental?             

 

D: Tristemente no hay nada actualmente. La verdad es que el puerperio es el gran olvidado que ni siquiera, por ejemplo, se atiende. Entonces, sin salirnos del sistema sanitario, tú te vas después de un parto violento a tu casa con tu bebé sano, lo vamos a poner ahí que no ha pasado nada del otro mundo, un parto medianamente estandarizado con su episiotomía y su oxitocina de rigor y tal… Y te vas a tu casa y ahí te está esperando en la atención primaria un pediatra, por ejemplo, que revisa al niño y empieza con las consultas de un niño sano en peso, en la talla… Pero tú ya estás en un segundo plano. Nadie te pregunta ni siquiera cómo estás. Te vas con una episiotomía de atención primaria… Y muchas veces, en muchos sitios, si no es que te encuentras con la matrona por el pasillo de atención primaria, ni siquiera sabes si tienes una episiotomía a no ser lleves evidentemente unas grapas de sutura por una cesárea… Nadie te atiende ya… Con los problemas de suelo pélvico lo mismo, a no ser que sean problemas muy graves, no hay consultas de suelo pélvico a nivel público, por ejemplo. 

Yo creo que si les preguntamos qué es el suelo pélvico igual nos dicen que no saben lo que es…  

D: Puede ser.

Lo digo más que nada porque es verdad, porque nadie se pone a mirar si estás bien, si estás mal, cómo te has recuperado, si tienes una diástasis, si tienes una hernia… Ya está, ya has dado a luz, estate feliz… Y hablamos de los problemas que decía antes Patricia, a nivel sexual, los problemas psicológicos, los problemas físicos, pero tienes que estar feliz porque tu bebé está bien. No queremos añadir el caso en el que el bebé no pueda estar bien o que no esté como tenemos algún que otro programa, algún otro podcast en el que hablamos de duelo perinatal, de esa pérdida, de esa mala atención, de esa violencia obstétrica también cuando hay una pérdida.  

P: Yo cuando di a luz a mi primera hija decidí que me quería dedicar a la psicología perinatal tras un parto también bastante traumático. He de decir que estuve mucho tiempo, yo creo que un año y medio más o menos, intentando encontrar a alguien que me dijera qué me había pasado y todos los ginecólogos con los que yo me encontraba de la privada me decían: “Es que tú estás bien. Tú no tienes nada, no tienes ninguna secuela, no te pasa nada…” Y yo decía: “Pues me estaré volviendo loca. Será que soy yo que estaré más sensible…” Esto que no encontramos hasta que al final una buena fisio me dijo: “Mira, es que te han dado el famoso punto para el hombre. Y pasaron meses y meses, bueno, más de un año… Y esto me lo encuentro en consulta muchas veces.    

Yo puedo decir que a nivel personal hace dos años que di a luz y al día de hoy sigo con una diástasis, ósea, que no estamos hablando de que es una recuperación de ya… Cuesta dinero y tiempo. Al final es tiempo.

Me indican aquí que hay algún mensaje, vamos a leer alguno… Esa parte de Mafer que nos ponías.

Voz: Hay otra segunda parte que es para el final del programa que dice:

Yo iba con plan de parto y nadie me llamaba por mi nombre, era la del plan de parto…”    

¡Ostras! ¡Qué fuerte! Que fuerte y que duro. También os digo que es duro y yo lo viví en su día cuando Nines contó su parto… Es duro escucharlo, porque yo creo que muchas veces te ves reflejado, ves que tú has vivido cosas parecidas. Sigo pensando que el de Nines es de punto y mini punto, pero sí que es verdad, que al final, yo espero que, bueno, lo que estamos haciendo siembre, que la gente lo recoja y que les haga pensar y que les haga dar vuelta, y pues hombre, igual para el sistema judicial no va muy bien, pero que denuncien.

N: Yo animo a que denuncien. Y de hecho, soy muy pesada en mi Instagram, porque le doy mucha visibilidad siempre que puedo para animar, y me escriben muchísimas mujeres diciéndome cómo lo pueden hacer  y yo les mando toda la información que a mí me trasladaron.  

D: Una cosa importante, que a mí me parece también, es que estamos diciendo aquí denunciar. Claro, denunciar a lo mejor la palabra suena muy grande y para la inmensa mayoría de la gente no sabe ni siquiera dónde dirigirse. Aparte que lleva esa carga a lo mejor económica de la que estabas hablando que mucha gente no se puede permitir. Entonces, a mí me gustaría destacar también que es muy importante presentar quejas y reclamaciones en los centros sanitarios. Ósea, escribe al centro sanitario porque si nadie se queja, si nadie pone una reclamación en el servicio de atención al paciente se creen que lo están haciendo todo bien, que aquí no pasa nada. Si nadie se queja y nadie escribe… Y esto es totalmente gratuito, decir a tu servicio de atención al paciente y escribir: “Mira no sé que pasó en mi plan de parto. Yo creo que esto no se me atendió correctamente… Necesito respuestas”, y registrar con fecha y puño de entrada de registro para que te den una respuesta. Haciéndolo así de manera reglada, el hospital, el centro sanitario, tiene la obligación de responderte también a nivel legal. La mayoría de personas, rescatando un poco también lo que decía Patricia y Nines antes, la mayoría de mujeres cuando reclamamos, cuando ponemos estas denuncias, quejas y reclamaciones, lo que buscamos es respuestas, pero también cuando empiezas a preguntar también queremos unas disculpas. Muchas veces con unas simples disculpas nos conformaríamos, no buscamos esa parte económica

Otra tercera pata muy importante de estas quejas, reclamaciones y denuncias es la sonoridad, lo que quiero es que no le pase a nadie más, que a mi hermana no le pase, que a mi prima, que a mi vecina, que a mi compañera, que a mi hija, que no le pase a nadie más. Entonces, es importante también esa vía básica de reclamación.     

Clarísimo. Muchas gracias, Desirée, muchas gracias, Patricia y Nines. Gracias por contar y por estar aquí y por dar voz a tanta gente. Nos vemos el próximo jueves.              

                                                        

                                     


                          

                                   

                                                            

                                                                                            

 

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